Esta tarde, paseando por el centro de Bruselas, me he encontrado con que era el “Día sin coches”, y aprovechando eso, es un día bastante festivo en el que hacen muchos conciertos y celebraciones musicales por las calles y plazas.
Uno de los primeros lugares que he visitado es el famoso Manneken Pis, o niño meón, donde además de ver el especáculo de “gigantes” que había preparado un grupo folclórico belga, he podido tomar cerveza y chocolate gratis. No está mal para la primera toma de contacto con Bruselas.
A 5 minutos de aquí está la Grand Place, el corazón de Bruselas, una extraordinaria plaza rodeada de edificios singulares neoclásicos, flamencos y góticos. Fue destruida por Francia en 1695 bajo mandato de Luis XIV (más información aquí.
Hoy había puestos de alimentos típicos, música en directo y mucha gente paseando por los alrededores, comprando chocolate y galletas de mantequilla, aspectos en los que nadie puede ganar a los belgas.


